P. perezi

P. perezi
Rana atacada por un cangrejo rojo (Procambarus clarkii)

domingo, 22 de enero de 2012

Pelophylax perezi

P. perezi en Matalobas (Toro). Abel Bermejo


Puesta. Abel Bermejo



Origen: Los restos fósiles más antiguos datan del Pleistoceno y Holoceno ibéricos; se separó del resto del grupo hace unos 16 millones de años, junto con la rana sahariana, la separación posterior entre ambas especies se produciría hace 4,5 millones de años, durante la apertura del estrecho de Gibraltar.

Identificación: Es un batracio de gran tamaño, y piel verdosa, levemente verrugosa. Los miembros posteriores están especialmente adaptados para el salto.

Tamaño: Los machos alcanzan 90 mm y las hembras 115 mm, aunque no es raro  en la provincia encontrar ejemplares de hasta 140 mm, en hembras viejas.

Descripción: Posee una cabeza tan larga como ancha, con hocico puntiagudo, pupila horizontal e iris dorado.  Las extremidades anteriores son cortas y robustas, con cuatro dedos  puntiagudos, el tercero es el más largo. Las extremidades posteriores son largas y con ancas muy gruesas, tienen cinco dedos alargados y unidos entre si por una membrana interdigital, el cuarto dedo es mas largo que el resto. La coloración es muy variable, el dorso suele ser verde, también pardo o grisáceo; puede presentar una línea vertebral amarilla o verde. La zona ventral es de color blanco con alguna mancha negra. Los machos presentan grandes sacos vocales para croar en época del celo. Se muestra activa durante el día, especialmente a primeras  horas de la mañana y últimas  de la tarde.

Reproducción: La época del celo comienza a partir de mayo hasta julio. Utilizan aguas permanentes o charcas estacionales de larga duración. Él número de machos es mayor que el de hembras. La reproducción comienza en junio cuando las temperaturas son altas. El amplexus es axilar y el periodo de puesta puede durar hasta 30 días,  llegando a depositar entre 1.500-6.000 huevos. Las larvas nacen a los 6-8 días y miden 5-7 mm. Son vegetarianas y alcanzan 60 mm de longitud. La metamorfosis dura 70 días. Los metamórficos miden 15-30 mm.

Hábitat: Frecuenta todos los medios acuáticos, zonas humanizadas, bosques caducifolios de abundante humedad, pastizales y herbazales de montaña; asciende hasta los 2.000 metros (en Sanabria  llega hasta los 1.800 msnm)

Alimentación: En su dieta predominan los Arácnidos, Miriápodos, Coleópteros, Dípteros, Gasterópodos y Anélidos.

Depredadores: forma parte de la dieta de mamíferos  como el zorro (Vulpes vulpes), turón, jabalí (Sus scrofa), nutria (Lutra lutra), tejón (Meles meles); aves como la cigüeña blanca (Ciconia ciconia), garza real (Ardea cinerea), garza imperial (Ardea purpurea) y el aguilucho lagunero (Circus aeruginosus); reptiles como la culebra viperina (Natrix maura) y culebra de collar (Natrix natrix), que son grandes devoradoras de puestas, larvas y adultos. En los últimos años han causado grandes estragos el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) y peces depredadores, tipo perca (Leppomis gibbosus), que llegan a reducir drásticamente las poblaciones de este anuro. Se debería incluir al hombre (Homo sapiens) ya que sus ancas siempre han sido demandadas en la cocina, aunque el mayor impacto antrópico sobre la especie es el de la contaminación de  las aguas superficiales de ríos y fuentes.

Observaciones: Está muy ligada a los medios acuáticos permanentes. Pasa un periodo de hibernación en la charca (agua) o debajo de piedras, si las temperaturas son muy bajas.  Es una gran colonizadora de nuevos hábitats y tolera  relativamente bien la presión antrópica y la contaminación de las aguas (no tanto las larvas), siendo el anfibio más extendido y abundante de la Península Ibérica. A veces, durante la época de reproducción es frecuente ver amplexus de rana común con sapo de espuelas, aunque lógicamente no existe reproducción entre estas dos especies. A menudo observaciones de este tipo llevan a pesar que el macho es  siempre el sapo y la hembra la rana; es preciso desmentir esta idea equivocada, este tipo de cópulas coyunturales  se realizan indiferentemente entre los sexos de ambas especies. En Zamora han sido tradicionalmente pescadas para comer sus ancas (miembros posteriores), hoy está prohibido.

Especie bien distribuida por la provincia.

viernes, 13 de enero de 2012

Critica al programa la "Selva en casa"

Hola, me quiero unir a la denuncia presentada por la AHE al programa de TV Cuatro la Selva en casa, creo que la falta de profesionalidad del presentador nos puede llevar  a una mala interpretación a la hora de conocer y comprender las especies autóctonas.





 La Asociación Herpetológica Española denuncia el uso sensacionalista y recreativo que se hace de los animales en el programa emitido por la cadena de televisión Cuatro “La Selva en Casa” 


 La televisión es un medio de comunicación que se caracteriza por su capacidad para transmitir diferentes contenidos masivamente a la sociedad. Por ello, las personas encargadas de la programación de televisión deberían ser responsables de los programas que se emiten, especialmente si se trata de programas con aspiraciones mínimamente educativas. El acercamiento de la naturaleza a la sociedad mediante la realización y emisión de reportajes o documentales es una actitud de gran valor, al contribuir a educar a una sociedad cada vez más alejada de su entorno natural, que parece empeñada insistentemente en adoptar un punto de vista antropocéntrico y extremadamente utilitarista de su entorno. Así, este acercamiento proporciona conocimientos que quizás de otro modo no estarían al alcance de numerosas personas y favorece el desarrollo de una actitud más respetuosa y sensibilizada hacia la biodiversidad que nos rodea. Sin embargo, no todos los programas que versan sobre la vida silvestre cumplen con estos fines. Desde el día 25/12/2011 el canal de televisión Cuatro emite un nuevo programa titulado “La Selva en Casa”. A juzgar por los dos episodios emitidos hasta el momento, este programa ignora cualquier finalidad educativa ya que, hasta donde se ha podido comprobar, no presenta una estructura clara ni responde a una temática concreta, pareciendo ser una amalgama de imágenes grabadas en distintas localidades de nuestra geografía. Además, la información sobre nuestra fauna es extremadamente escasa (con lo que recae todo el protagonismo sobre el presentador) y, lo que es más grave, errónea en algunos casos. Afirmaciones como que la especie Vipera seoanei se encuentra fundamentalmente en Cantabria (cuando se distribuye por toda la Cordillera Cantábrica, Galicia y oeste de Zamora, alcanzando incluso el noroeste de Navarra) y habita cuevas (cuando ocupa una gran variedad de medios arbustivos), que el urodelo Salamandra salamandra “echa bebés chiquititos” (ignorando por completo las poblaciones ovovivíparas, cuyas larvas sí sufren el proceso de metamorfosis), vive en rocas pegadas a ríos o estanques (cuando su capacidad de dispersión es notable) y es tratada por los agricultores “como si fueran princesas” (cuando tradicionalmente tanto los agricultores como los pastores han matado con saña tanto a las larvas como a los adultos de S. salamandra por considerarlos venenosos), que se puede identificar una especie de víbora por cómo ataca, que una subespecie de víbora es “víbora seoanei que vive en una cueva”, que las serpientes “ven, oyen y todo por la lengua” (cuando sólo es exclusivamente un órgano quimiorreceptor), que las víboras “van por lo que es el calor” (aún aceptando que esta afirmación pueda tener base, pierde toda la razón cuando lo que se está haciendo es acosar un ejemplar con la empuñadura de un gancho para manipular ofidios), que las serpientes dislocan la mandíbula para ingerir sus presas (ignorando por completo las complejas modificaciones que ha sufrido el cráneo y la mandíbula de los ofidios a lo largo de su historia evolutiva) o que los dientes de las víboras se mueven alternativamente de manera independiente son sólo algunos ejemplos de esos casos de información errónea que se pueden encontrar en los dos episodios de “La Selva en Casa” emitidos hasta la fecha y que, por inocentes que puedan parecer, tienen graves consecuencias al confundir a los espectadores y al contribuir a fijar mitos en la sociedad. Aunque sería una ingenuidad asumir que los programas sobre la naturaleza se graban directamente en el medio natural sin ninguna manipulación, ello no exime de que las especies o los comportamientos objetos de la grabación correspondan a especies presentes en el área geográfica donde el programa se localiza o a comportamientos que se puedan encontrar en la naturaleza. En este sentido, el programa “La Selva en Casa” representa un fraude al espectador, ya que en el segundo episodio emitido se intenta describir algunas características de la víbora hocicuda, Vipera latastei, especie distribuida por casi toda la Península Ibérica (excepto en su extremo septentrional) y norte de África, cuando las imágenes muestran un ejemplar (macho, no hembra, como dice el presentador) de víbora cornuda, Vipera ammodytes, distribuida desde el sur de Austria y noreste de Italia hasta los Balcanes y claramente diferenciable de V. latastei por presentar un apéndice sobre el hocico dirigido hacia delante y formado por más de siete escamas apicales. Junto a la evidente falta de ética que el uso de una especie no autóctona representa y la confusión que ello supone para el espectador, la grabación de un ejemplar de V. ammodytes plantea otras cuestiones: ¿fue el ejemplar objeto de venta legal o ilegal?; ¿cuál es su estado sanitario? (aspecto importante para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas); ¿cuenta el equipo responsable del programa con las autorizaciones correspondientes para la posesión y manipulación de una especie exótica y venenosa? Estos aspectos redundan en la falta de ética y de responsabilidad hacia el entorno de la que hace gala el equipo responsable del programa. Si entre los objetivos de cualquier programa de divulgación se encuentra, junto a proporcionar información objetiva, imbuir a los espectadores de una actitud más educada hacia su entorno, “La Selva en Casa” también fracasa en este sentido. Sólo da pábulo a un presentador que trata a los animales que maneja y que pretende presentar al espectador como objetos de circo en una línea claramente sensacionalista. Además, esta actitud es muy peligrosa, ya que puede hacer que los espectadores adopten una actitud errónea hacia los animales. Debemos tener en cuenta que se trata de organismos vivos, susceptibles de sufrir estrés y enfermedades infecciosas, sin contar que la alteración del hábitat puede ser muy importante a escala local, especialmente si el lugar de la grabación es de dimensiones reducidas (un pequeño arroyo, por ejemplo). Adicionalmente, la actitud que muestra el presentador del programa es maleducada y hostil. Las evidentes faltas de respeto que muestra hacia el resto del equipo de grabación y el uso pródigo e indiscriminado de palabras y expresiones malsonantes hacen que desaparezca por completo no sólo la calidad educativa del programa, sino también la recreativa. Es exasperante, no sólo en relación a la posible audiencia infantil, sino también para cualquier adulto mínimamente educado, escuchar a una persona que continuamente necesita recurrir a términos groseros para reforzar sus opiniones o imponer su criterio. Por otra parte, el programa presenta una colección privada de animales. No sabemos si el propietario de dicha colección cuenta con los permisos necesarios para mantenerla, ni si las instalaciones cumplen con los requerimientos necesarios para las diferentes especies alojadas. Sin embargo, incluso suponiendo que tanto los aspectos administrativos como las instalaciones estén en orden, la presentación de estas instalaciones puede animar a muchas personas a iniciar colecciones privadas, fomentando el tráfico, legal e ilegal, de especies, con independencia del estado de conservación de sus poblaciones silvestres. Además, estas colecciones, al responder al concepto de colección de animales del siglo XIX, cuando los bestiarios eran tan comunes, desvirtúan el valor que tienen los zoológicos modernos, los cuales están desarrollando valiosos programas para la conservación y recuperación de especies amenazadas, además de tener una clara vocación educativa. Finalmente, las comunidades autónomas han elaborado una normativa en relación al manejo de fauna silvestre, especialmente en espacios protegidos. Así, cualquier persona que deba manipular vida silvestre debe contar con los preceptivos permisos administrativos. Sin embargo, en ninguna parte durante la emisión de los programas se deja constancia de que las diferentes comunidades autónomas hayan concedido su permiso para la captura y manipulación de las especies presentadas. Por todo lo expuesto, la Asociación Herpetológica Española denuncia el uso con fines sensacionalistas y lucrativos de los animales realizado en el programa “La Selva en Casa” y exhorta a los responsables de las diferentes cadenas de televisión, y a los de Cuatro en particular, a que presten una cuidadosa atención a la calidad de los contenidos de sus programas actuales y futuros.

      Asociación Herpetológica Española

martes, 3 de enero de 2012

Rana iberica

Rana iberica. Abel Bermejo

Rana iberica. Abel Bermejo.
Origen:  Está emparentada con la rana bermeja,  ambas forman parte del complejo de las “ranas pardas” (verdaderas ranas). La rana ibérica se separó de la rana bermeja hace unos 15 millones de años. Se conocen restos fósiles de esta especie de hace un millón de años de antigüedad durante el Plioceno ibérico. Su nombre se debe a que fue en la Península donde se originó y donde vive, se trata, pues, de un endemismo de España y Portugal.

Identificación: Es una rana de pequeño tamaño. Se trata de uno de los dos  tipos de ranas pardas que tenemos en Zamora. Sus miembros posteriores son muy largos  (sobrepasan el cráneo),  muy especializados para el salto.

Tamaño: Los machos alcanzan los 52 mm y las hembras más grandes llegan hasta los 80 mm, en el Lago de Sanabria.

Descripción: Tienen un hocico redondeado y corto. Los miembros anteriores son cortos y fuertes, con cuatro  dedos que presentan tubérculos subarticulares; las extremidades posteriores son muy largas  y tienen cinco dedos, que presentan membrana interdigital con tubérculos. La coloración en nuestra provincia es pardo grisácea a pardo oscura, la zona ventral es algo más clara que la del dorso. Presentan una mancha oscura distintiva entre el tímpano y el ojo.

Reproducción:  Se aparean a partir de abril hasta junio, dependiendo de la zona y el año. Se concentran los machos a las zonas de reproducción, atrayendo a las hembras mediante el canto. El amplexus es axilar, se produce de noche y suele empezar en tierra. La puesta se compone de 200 a 500 huevos (dependiendo del tamaño de la hembra) y consisten en masas globosas de pequeño tamaño, que quedan adheridas a la vegetación acuática o en el fondo (libres) arenoso o limoso de pozas, arroyos y turberas, a profundidades de 5 a 40 centímetros. Los huevos miden 0,4 mm, los renacuajos alcanzan los 43 mm y los metamórficos  unos 14 mm. El periodo larvario dura unos tres meses, dependiendo de las temperaturas del agua y sobre todo de la altitud.

Hábitat:  Busca arroyos y cursos de aguas limpias con cobertura vegetal, lagunas de media y alta montaña, turberas, pastizales y  prados. Alcanza los 2.000 m.s.n.m. en Sanabria.

Alimentación: Como en otras ranas, su dieta se basa en Arácnidos, Miriápodos, Coleópteros, Opiliones, Tricópteros, Plecópteros, Dípteros, Crustáceos,  y Anélidos.

Depredadores: Esta especie, al reproducirse en lagunas y corrientes de montaña principalmente, lugares muy afectados por la introducción de salmónidos alóctonos con fines deportivos, como la trucha arco (Oncorhynchus mykiss) iris y el salvelino (Salvelinus fontanalis), ha sufrido un gran impacto, mermado radicalmente sus poblaciones. El cangrejo de señal (Pascifastacus leniusculos) parece ser otro depredador de puestas y larvas. Se ha citado a la gineta (Genetta genetta) como su principal depredador tradicional. También  Se han constatado agresiones de la rana común (Pelophilax perezi), aunque muy ocasionalmente. Incluso es utilizada, de  forma ilegal, como cebo de pesca en las Lagunas de Vega Conde, dentro del Parque Natural del Lago de Sanabria, pues al parecer las truchas pican mejor, especialmente los ejemplares grandes (observaciones propias). Este tipo de malas prácticas ha sido observado con tritones (Ambystoma trigrinun)  en Estados Unidos, e igualmente  con la ranita de San Antonio (Hyla arborea)  en Sanabria y la Carballeda. Además existen cebos artificiales en el mercado que representan o imitan a anuros y urodelos.

Observaciones: Es una especie muy dependiente de los medios acuáticos.  Tiene actividad tanto nocturna como diurna. Pueden alcanzar los seis años de longevidad y en cautividad sobrepasa los 10 años.

Está bien asentada en el noroeste, la cita más al sur puede ser una confusión de identificación.

domingo, 23 de octubre de 2011

Rana temporaria

Rana bermeja


Origen:  El género procede de Eurasia, existen restos Paleolíticos hace 15-20 millones de años; seguramente ya estaría presente en la Península Ibérica desde esas fechas, aunque sólo se han encontrado restos fósiles de 1.5 m.a.

Identificación: Se trata de una rana grande y robusta. Se distingue de la rana patilarga, además de por el tamaño, por poseer una serie de manchas marrones o negras en forma de V detrás de la cabeza, con el vértice dirigido hacía delante.

Tamaño: Los machos alcanzan los 30-40 mm y las hembras  hasta 80-100 mm en  Sanabria.

Descripción: Tienen hocico redondeado y cabeza corta. Los ojos son grandes y prominentes, muy separados entre si; la pupila es horizontal. Los tímpanos son grandes y visibles. Las extremidades posteriores, largas, están rematadas por cinco dedos unidos entre si por una membrana interdigital; los miembros anteriores son muy cortos (más que en otras ranas rojas), con cuatro dedos y sin membrana. La piel es lisa y puede presentar pequeñas rugosidades. La coloración es pardo-rojiza que con el tiempo puede adquirir tonalidades oliváceas, grisáceas o amarillas. La zona ventral es blanca o amarillenta.

Reproducción: La época de celo se inicia a partir de febrero hasta mayo, dependiendo de las zonas (en Galicia comienza en diciembre), en Sanabria se produce después del ciclo invernal con las primeras subidas de las temperaturas. Los machos llegan primero a las zonas de reproducción, atrayendo a las hembras mediante el canto muy estridente. La actividad sexual dura entre 15-40 días. El amplexus es axilar. La puesta se realiza con temperaturas mínimas de entre 4º a 8º C, y se compone de 900 a 4000 huevos depositados en masas globosas de cierto tamaño. Los huevos miden 3 mm y eclosionan después de 21-30 días, dependiendo de las temperaturas del agua. Los renacuajos alcanzan los 56 mm y los metamórficos  unos 20-40 mm, su coloración es idéntica a la de los adultos. La metamorfosis varia de 65 a 115 días.  La madurez sexual la alcanzan a los tres años.

Hábitat: Se limita a zonas de alta montaña, hasta 2.600 m.s.n.m., en entornos dominados por brezales, hayedos, robledales, pastizales y praderas de turba. En Sanabria se localiza  básicamente en turberas de Peña Trevinca y en la Cabrera.

Alimentación: Se basa en Arácnidos, Coleópteros, Miriápodos, Colémbolos, Himenópteros, Ácaros, larvas de Dípteros y Anélidos. También se ha citado depredación sobre otras ranas en Galicia (Galán, 1993)

Depredadores:  La introducción de salmónidos alóctonos como la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss) y el salvelino (Salvelinus fontanalis) han mermado nuestras poblaciones. La víbora de Seoane (Vipera Seoane) y la culebra de collar (N. natrix) y viperina (N. maura) fueron siempre sus depredadores naturales.

Observaciones: Está muy ligada a los medios acuáticos; es de costumbres nocturnas y diurnas indiferentemente. Pueden vivir  diez años. La subespecie de Zamora es la Rana temporaria parvipalmata, que se caracteriza por tener menor extensión en la membranas interdigitales, la cabeza es más larga y estrecha; existe aún otra subespecie en el Pirineo y Navarra, la Rana temporaria temporaria, que presenta una menor longitud de las extremidades posteriores que la de Zamora.


Se han encontrado  poblaciones en Sanabria  por J. Alfredo Hernández y posteriormente Pedro Galán,  la cuadricula más al sur debe ser descartada, puede tratarse de una confusión en la identificación .

sábado, 24 de septiembre de 2011

Pelobates cultripes

Macho en Matalobas (Toro). Abel Bermejo.

Hembra en Valdemantas(Valdefinjas). Abel Bermejo.

Origen: Se conocen restos fósiles del Cretácico (100 m.a) en Norteamérica y Asía, del Eoceno Medio en Europa hasta el Mioceno (15 m.a), época en que ya presentaban una distribución circunmediterránea.

Identificación: Es un sapo de aspecto de rana, más rechoncho; carece de glándulas parotídeas.

Tamaño: La longitud  de cabeza y cuerpo alcanza 110 mm  en machos y 122 mm en hembras.

Descripción: Tiene cabeza ancha y morro redondeado, ligeramente puntiagudo. El tímpano no visible. Tiene algunas pequeñas verrugas  glandulares en los costados. Su pupila  es vertical  y el iris plateado o verdoso.  Presenta una fuerte coosoficación de la piel de la región cefálica dorsal (cráneo). La piel es lisa, con pequeñas verrugas en los costados. La coloración varía mucho, desde pardo jaspeado de tonos verdosos (conforman bandas longitudinales) a marrón oscuro con manchas patentes oscuras.  La coloración ventral es blanca con algunas machas pardas o verdosas, especialmente en la garganta. No presenta sacos vocales. Las extremidades posteriores están adaptadas para el salto, con cinco dedos unidos por una membrana interdigital. Poseen una espuela metatarsal de color negro. Las extremidades anteriores son más pequeñas y robustas (especialmente en los machos) y presentas cuatro dedos. En esta zona se dan casos de ejemplares melánicos negros y de albinismo. Es nocturno.

Reproducción: Comienza en febrero y dura hasta mayo. Se han visto amplexus en diciembre y enero. El adelanto o retraso del celo depende sobre todo de las lluvias y la humedad. El amplexus es inguinal; la puesta se presenta en un grueso cordón de 1.500 a 4.000 huevos. El desarrollo embrionario dura de 14 a 16 días, los renacuajos son indistintamente vegetarianos y carnívoros. El periodo larvarios dura de 4 a 5 meses. Los metamórficos miden de 22 a 35 mm. La coloración es idéntica  a la de los adultos y llevan una vida totalmente terrestre.

Hábitat:  Aparece en zonas graníticas o calcáreas con cierta inclinación por los suelos sueltos, arenosos y arcillosos, siempre cerca de lagunas o charcas  permanentes o estaciónales (rara vez se alejan de la masa de agua). Su forma de vida subterránea hace que la especie busque sustratos blandos donde existen formaciones de granito. Asciende hasta los 1.200 m.s.n.m.

Alimentación: Se alimenta de Arácnidos, larvas de insectos, Coleópteros, Anélidos, Gasterópodos, Himenópteros, Formícidos, Ortópteros, Hemípteros y polillas. Caza al acecho en caminos o zonas despejadas, eleva el cuerpo, quedándose inmóvil y a la espera de que pase algún invertebrado, momento en el que se abalanza sobre su presa.

Depredadores: Tiene muchos enemigos: el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) es destructor de puestas y larvas, ofidios como la culebra viperina (Natrix maura) y de collar (Natrix maura), lechuza (Tyto alba),  garza (Ardea cinerea), ratonero común (Buteo buteo), milano real (Milvus milvus), águila culebrera (Circaetus gallicus), cuervo (Corvux corax), mamíferos como la rata (Rattus norvegicus). Dentro de los anfibios se ha citado depredación sobre las larvas de esta especie por parte del gallipato (Pleurodeles waltl).

Observaciones: Solamente se encuentra activo en días muy húmedos y templados, por encima de 3.5ºC de temperatura y un 75-100% de humedad ambiental. Puede permanecer hasta dos años enterrado en espera de las lluvias. Se trata de una especie de distribución circunmediterránea. En invierno se entierra en galerías subterráneas de 6 a 20 centímetros de profundidad y 5 cm de diámetro, allí permanece en posición horizontal, con el cuerpo dirigido hacia el fondo, manteniendo el cráneo en la parte superior.

Especie bien distribuida, falta en algunas zonas del Oeste.


Discoglossus galganoi


Ejemplar adulto. Iñigo Martínez-Solano

Origen: Este género está compuesto por Discoglossus (único viviente) y Alytes; el sapo pintojo  ibérico se separó de Alytes (sapos parteros) hace unos siete millones de años.  Se conocen restos fósiles desde el Mioceno al Pleistoceno Medio en la península Ibérica. La separación del sapo pintojo ibérico de sus parientes más cercanos como D. pictus y D. sardus se produciría durante el  Plioceno Medio hace unos tres millones de años. El sapillo pintojo ibérico es un endemismo de la Península.
                                                                                                                                                                                                                                                                                             
Identificación: Tiene una pupila abombada muy perceptible, con aspecto de rana, con la que se puede confundir más que con los demás sapos. Los miembros posteriores largos, muy bien adaptados para el salto.

Tamaño: Es de tipo medio, en nuestra zona los machos tienen hasta 78 mm y las hembras 69 mm.

Descripción: Poseen una cabeza deprimida y ancha, con hocico puntiagudo y largo, similar a las ranas. El tímpano, poco marcado, es de menor tamaño que el ojo, cuyo iris es dorado. Los miembros anteriores son fuertes, con cuatro dedos cortos, puntiagudos, y desiguales, el primero es el más corto y el tercero el más largo, el segundo es algo más largo que el cuarto. Posee tubérculos palmares, resaltando el central. Las extremidades posteriores son largas, tienen  cinco  dedos palmeados y aplastados. La piel dorsal es lisa con algunas verrugas a la altura del ojo.  Presenta un pliegue glandular poco desarrollado. La piel es lisa, con pequeñas verrugas dispersas por el dorso, especialmente en los machos. La coloración dorsal es predominantemente pardo-verdosa (en ejemplares de la zona), olivácea y gris. Posee una banda temporal oscura que va desde el hocico hasta el tímpano. En el dorso presenta manchas que  a veces forman gruesas bandas longitudinales, la coloración rayada dibuja tres bandas longitudinales amarillentas que se unen en el hocico, un rasgo que las diferencia a primera vista de las ranas.  El macho carece de saco vocal pero tiene palmeaduras en los dedos de los miembros traseros, en cambio las hembras y los juveniles carecen de estas membranas interdigitales.

Reproducción: Comienza el celo en primavera, para el cual prefieren las charcas temporales a las corrientes de agua. La cópula se realiza en el agua, mediante  amplexus inguinal. La hembra deposita hasta 350-700 huevos, pero una misma hembra  puede realizar varias puestas en la misma época (con varios machos), llegando en total  a producir hasta 1.500 huevos en la reproducción anual.  El diámetro exterior del huevo mide  de 3-5 mm y la eclosión de los renacuajos se produce a los 5-10 días. En un primer momento las larvas miden de 3-4 mm, pero experimentan un rápido desarrollo, de manera que a las pocas horas de nacer pueden alcanzar ya de 6-7 mm; la medida máxima que alcanzan los renacuajos es de 36 mm. La metamorfosis dura entre 30-60 días. Al emerger del agua los metamórficos miden 7-16 mm.

Hábitat: Es una especie poco exigente del medio acuático, soportando distintas calidades y niveles de agua; se encuentra en bosques caducifolios, pinares húmedos, prados, sotos y riberas de arroyos y ríos, incluso en estepas cerealistas. Ocasionalmente se han observados en cuevas y minas abandonadas en Galicia, y en otros entornos generalmente no muy alejados  del agua. Asciende hasta los 1900 m.s.n.m. en Sanabria (cabecera del Tera).

Alimentación: Su dieta comprende Coleópteros, Himenópteros (Formícidos principalmente), Arácnidos, Miriápodos, Dípteros y Anélidos.

Depredadores: Sus depredadores tradicionales son las culebras de agua (N. maura, N. natrix), nutria (Lutra lutra) y jineta (Genetta genetta), también la lechuza (Tyto alba) y otras rapaces nocturnas.

Observaciones: Esta especie está muy  ligada a los medios acuáticos. Tiene aspecto de rana y puede confundirnos a la hora de su identificación; la observación del tímpano  poco marcado en esta especie nos servirá como referencia para diferenciarlo de las verdaderas ranas, ya que en éstas el tímpano está bien visible y marcado. Llega a vivir 10 años.


La distribución es desigual, y  las poblaciones esteparias de Tierra de Campos se encuentran en retroceso.